Jesús vs. Jesús
Sábado 15 de Julio de 2006He visto muchos anuncios de retiros, conferencias o pascuas juveniles en los que invitan a la gente a que asistan, “conozcan” y se “acerquen” a Jesús, pero yo pienso que en realidad estas personas no quieren conocer a Jesús, lo que quieren es saber sobre el Jesús de la iglesia, no del verdadero que vivió hace 2000 años aproximadamente.
Hay 30 evangelios, de los cuales el nuevo testamento tiene 4, que fueron espulgados de entre todos los demás, no por ser mejores, no por ser verdaderos, sino por la conveniencia de la iglesia ortodoxa simplemente, la cual, era una de tantas variantes del cristianismo temprano. Ninguno de los evangelios fue escrito por ninguno de los apóstoles o persona alguna que haya presenciado la vida de Jesús, todos fueron escritos después de que todos ellos murieron. La enseñanza obviamente fue modificada según las opiniones del escriba, el cual seguramente añadió sus impresiones personales y omitió algunas cosas. Así pues, si sólo tomamos en cuenta los 4 evangelios de la biblia, nos estamos haciendo a los tontos, ya que los acontecimientos narrados en este pequeño grupo de textos debe estar plagado de inexactitudes. Excluir los otros evangelios implica eliminar otros puntos de referencia, y así es como se hacen los chismes, no la historia.
En todo caso, para los que dicen de verdad querer saber sobre la vida y obra de Jesús, sería más conveniente que se apartaran de la tradición de la iglesia y estudiaran “los otros” 26 evangelios (o al menos los que existen en la actualidad) llamados apócrifos, los cuales son tan auténticos como los 4 autorizados por la iglesia. Quizá estos evangelios muestren una imagen de Jesús y sus enseñanzas muy diferente a la que muestra la iglesia, para algunos serán escandalosos, heréticos, blasfemos o lo que quieran, y surge un dilema: ¿Que es lo que quieren realmente, saber sobre la vida y obra del Jesús verdadero o del icono fantástico creado por la iglesia?.
Pues bien, si lo que quieren es que alguien les diga lo que deben creer sobre Jesús, la elección será la versión de alguna iglesia cristiana, pero para aquellos que dicen querer conocer al Jesús verdadero, pienso que deberían estudiar toda la información que hay disponible sobre él, aunque esto contradiga los dogmas de la fe cristiana, ya que en estas instituciones sólo encontrarán versiones parciales de la historia, plagadas de tergiversaciones producto de la conveniencia y la tradición. En cambio, leyendo los evangelios disponibles se podrán dar una idea más clara y amplia de la vida de Jesús. Algunos autores omitirán algunas cosas, otros añadirán según su opinión, pero al leer a varios autores uno se puede dar cuenta por donde van las cosas. Es como estudiamos actualmente, buscamos varias fuentes de referencia sobre el mismo tema porque algunos autores omiten cosas, otros agregan, etc. La mejor manera de dominar el tema es leyendo varias fuentes y así forjar nuestro propio conocimiento. A esto se le llama investigar. Creer lo que alguien te dice nada más porque sí es la forma perfecta de caer en el engaño, y es lo que ocurre normalmente.
Como conclusión, para aquellos que dicen de verdad querer conocer a Jesús, la única forma de darse una idea (no digamos conocer) sobre el Jesús verdadero es leyendo toda la información que ha sobrevivido hasta nuestros tiempos, sea o no popular, sea o no aprobada por la iglesia, nos guste o no. De otra forma, sólo nos engañamos a nosotros mismos.