Otra vez las babas
Ayer presencié una de las “mañas” más comunes que realiza la gente, la cual me resulta muy desagradable. Y disculpen si alguno de ustedes lo hace, pero es que no acabo de entender la necesidad de semejante porquería.
Ahí tienen a un compañero, cuestionándose sobre el proceder respecto a un método en determinada ciencia. A fin de mitigar su ignorancia y frustración, consigue un libro que versa sobre el tema, dispuesto a estudiarlo. A fin de encontrar aquella página que disipará sus dudas, busca entre las hojas del libro, no sin antes asegurarse de babear bien su dedo para luego restregar sus inmundas secreciones, perfumadas con el fresco aroma matinal, sobre las elegantes páginas del desafortunado volumen.
Este acontecimiento trajo a mi memoria el recuerdo de un evento que ocurrió hace algún tiempo cuando descuidadamente permití a un compañero, engalanado con tan finas costumbres, examinar los contenidos de uno de mis cuadernos de notas. Es por ésta y otras mañas que no me gusta prestar mis libros (y cuadernos).
Es una costumbre realmente asquerosa, andar chupándose el dedo y usar a un libro (fuente de conocimiento y orgullo) como si fuera una servilleta me parecen acciones de gente ignorante; sin mencionar que, seguramente, deben ser torpes con las manos como para no poder darle vuelta a una hoja sin usar su pastoso adhesivo oral.
11 de Marzo de 2008, 19:34
Y que tal los que además rayan los libros con notas inútiles, los que DOBLAN las hojas para saber en dónde se quedaron, los que subrayan el contenido más importante, los aborrezco por igual.
Yo por las misma razón no presto nada, bueno, eres la excepción desde que reparaste uno que te presté. Así hasta da gusto.
11 de Marzo de 2008, 23:08
Jajaja, son unos babosos.
Yo igual, no me gusta prestar ni mis libros ni mis películas para evitar tragedias.
12 de Marzo de 2008, 16:23
Eso si es enojarse por babosadas…
Algo que recuerdo que me desagrada igual o más es que aprieten el tubo de la pasta dental por en medio… que les cuesta empujar desde abajo.