Utopía Energética
Jueves 25 de Mayo de 2006Últimamente han aparecido varios documentales sobre el hidrógeno como fuente de energía alternativa, a fin de sustituir al cada vez más escaso petróleo. Existe una celda eléctrica que combina átomos de hidrógeno y oxígeno, y en el proceso genera un flujo de electrones. El único residuo de esta celda es agua pura, lo cual suena bastante ecológico. Además, este proceso es eficiente, mucho más que el procedimiento por “fuerza bruta” que hemos estado usando hasta la fecha para generar electricidad (quemar algo para hervir agua y así generar electricidad mediante unas turbinas). En este caso no hay tanta energía desperdiciada como la habría si quemáramos el hidrógeno para hervir agua, así pues, resulta un proceso de lo más eficiente.
El problema es que para generar hidrógeno es necesario usar electricidad a fin de disociar el agua, razón por la cual el hidrógeno no es rentable. Sería absurdo quemar carbón para hervir agua para generar electricidad para generar hidrógeno para generar electricidad…
Pero para mi sorpresa, actualmente se encuentra en vías de desarrollo una celda solar que disocia el agua. Es decir, le metes agua a una celda solar y sacas hidrógeno (y oxígeno, pero ese puede descartarse), lo cual ya es una forma viable de generar hidrógeno, y más aún, es una forma inteligente de utilizar la energía solar.
El problema actual con la energía solar es que las celdas solares generan electricidad directamente a partir de la luz del sol, sin embargo, cuando es de noche o está nublado estas generadoras dejan de funcionar por completo. Sin embargo, la celda solar de hidrógeno almacena (por así decirlo) la energía del sol en forma química, es decir, hidrógeno. De este modo, la planta que genera la energía eléctrica recibe el hidrógeno proveniente de la planta de energía solar, de modo que si se utiliza un procedimiento de producción en cadena, la planta puede producir una cantidad constante de energía eléctrica, día y noche.
Los procesos involucrados no generan contaminantes, las pérdidas de energía son reducidas al máximo y por si fuera poco, la tecnología involucrada promete ser barata. Así pues, es posible que dentro de pocos años podamos contar con una fuente de energía limpia, barata y renovable, capaz de satisfacer nuestras necesidades energéticas.
En cuanto a los automóviles, pienso que la solución más acertada no serían los motores eléctricos, sino motores de combustión que usaran hidrógeno en lugar de gasolina. De este modo, obtendríamos la potencia que deseamos en un automóvil y el combustible sería renovable y barato, incluso más que la electricidad.
Si a todo esto aunamos la próxima llegada de la nanotecnología, posiblemente podremos contar con cableado eléctrico hecho con nanotubos de carbón, capaces de reducir la pérdida de electricidad por disipación de calor y a un precio razonable.
Todo esto suena muy bonito, pero hay que recordar que por el petróleo y en nombre de la justicia se mata a miles de personas y se destruyen naciones, por lo cual quizá estos adelantos no vean la luz hasta que nos hayamos quedado sin petróleo definitivamente.